lunes, 31 de diciembre de 2012

Adiós 2012, hola 2013

Retro Cake en Bubó

Si el 2011 fue el año en que comencé en hacer realidad mi sueño empezando mi formación como pastelera en Le Cordon Bleu, el 2012 ha sido el año en el que este sueño ha empezado a materializarse, primero consiguiendo el Diplôme de Pâtisserie de Le Cordon Bleu y después trabajando en el sector en dos pastelerías bien diferentes, primero en Bubó y después en Lolita Bakery

Como bien os relaté en la 2ª parte del post sobre "Mi experiencia en el Le Cordon Bleu", a principios del 2012 me enfrentaba al último curso para adquirir el Diplôme de Pâtisserie. Me esperaban tres meses de duro trabajo, de aprender muchas y nuevas técnicas y, sobre todo, tres meses llenos de ganas e ilusiones que culminaron aprobando a la primera el examen, con una duración de más de 6 horas, y obteniendo, después de mucho trabajo, el preciado Diploma.


Después de la celebración con mis amigos y familiares, de descansar un poquito, tocó volver a la realidad, el volver a casa y enfrentarme a la dura pregunta de ¿ahora qué? Si el que cree que terminar en Le Cordon Bleu significa tener millones de oferta de trabajo tocando a su puerta se equivoca, sobre todo, teniendo en cuenta la situación de crisis en la que nos encontramos y al hecho de que Le Cordon Bleu todavía no cuenta con el prestigio que tiene fuera de España ya que hay otras y muy buenas escuelas de hostelería con una larga trayectoria, como por ejemplo la Escola de Pastisseria del Gremi de Pastissers de Barcelona que tiene mucha influencia en el sector. Si encima añadimos el hecho de que no contaba con ninguna experiencia laboral en este sector con mis 31 años donde lo normal es empezar con 16 -18 años y tener ya con 25 años varios años de experiencia en los mejores obradores y/o restaurantes con los mejores chefs de España, pues apaga la luz y vámonos.

Por suerte, gracias a la recomendación de mis chefs del Le Cordon Bleu, algo no habitual y por lo que me siento realmente honrada y agradecida, mi currículum llegó a manos del chef pastelero Carles Mampel que se puso en contacto conmigo para hacer un stage (prácticas) de 1 mes en su pastelería Bubó para así verme trabajar y, si todo iba bien, poder formar parte de su equipo. Así que tras sólo unas pocas semanas en Canarias tuve que volver a hacer las maletas para poner rumbo a Barcelona.


Que tu primera experiencia laboral en el sector de la pastelería sea en Bubó supone todo un honor ya que estamos hablando de una de las mejores pastelería de España y creo que sin haber tenido el Diplôme de Pâtisserie de Le Cordon Bleu no hubiera sido posible. Además, que mi formación venga de esta prestigiosa escuela francesa hace que tuviera una base lo suficiente buena y fuerte para hacer frente a lo que significa trabajar allí, es decir, trabajar muy duro, jornadas de trabajo muy largas (más de 10 horas diarias) y hacer frente a mucha presión para tener diariamente los mejores productos y resultados. 

Lógicamente, las dos primeras semanas fueron las peores ya que andaba bastante pérdida, tenía que hacerme con el ritmo de trabajo, conocer el obrador, donde estaban las cosas, aprender las recetas, saber cómo decorar cada uno de los postres y tartas que se elaboraban,... pero gracias a la ayuda de mis compañeros de obrador la tarea fue más sencilla. Una vez superadas esas dos primeras semana todo fue a mejor y así, tras terminar el mes de stage, el chef Carles Mampel me contrató para formar parte de su equipo siendo la responsable de la partida de petit fours, guimauve, vasitos y sablés.

Mis compis de Bubó

Durante casi 6 meses estuve trabajando en Bubó, aprendiendo lo máximo posible ya fuera observando al resto de mis compañeros o ayudándoles con sus partidas, especialmente, a los de la partida de pastelería porque era la que más me interesaba. Fueron unos meses muy duros pero también muy gratificantes ya que no sólo aprendí increíbles recetas y técnicas, sino también como funciona un gran obrador y lo que supone trabajar con un gran equipo de profesionales. Sin embargo, cada día me resultaba más pesada mi partida ya que era muy rutinaria y que no requería casi nada de técnica, me sentía estancada e incluso frustrada. Así que cuando se me presentó la opción de poder trabajar de Lolita Bakery lo vi como una oportunidad para coger experiencia en una pastelería de estilo americana que era algo que me interesaba mucho porque es un estilo de pastelería que, como ustedes sabrán por el blog, me gusta mucho.


Realmente, me costó mucho abandonar Bubó porque suponía un cambio muy grande, no sólo en el tipo de pastelería, francesa versus americana, sino también el pasar de un gran obrador casi industrial a un más pequeño y casero y, por supuesto, el despedirme de mis compañeros con los que compartí tantas experiencias, risas, trabajo y, sobre todo, nuestra pasión por esta profesión,  fue lo más duro. Pero tenía que arriesgarme y tras mucho pensarlo, decidí irme y empecé a trabajar en Lolita Bakery a principios del mes de Octubre.

El trabajar en Lolita Bakery supuso realmente un cambio con respecto a Bubó y el Le Cordon Bleu pero me sirvió para adquirir experiencia en otro tipo de pastelería haciendo cupcakes, brownies, cookies, ... la pastelería que siempre he hecho en  casa y que es la protagonista de este blog  y, sobre todo, conocer cómo  es trabajar en un obrador más pequeño y organizarme en él para poder surtir dos tiendas. Trabajé en Lolita Bakery un poco más de 2 meses ya que se me presentó una oportunidad única e increíble, hacer un stage en Dolç par Yann Duytsche.


Así que el 2013 no se me puede presentar más interesante, durante 4 meses trabajaré al lado de uno de los mejores chefs pasteleros del mundo, donde espero seguir aprendiendo y mejorando mi técnica para después poder acceder a mejores y a mayores oportunidades laborales ya sea aquí en España o en el extranjero, especialmente París, Londres o incluso Nueva York ya que mi propósito es aprender lo máximo en los mejores sitios y fusionar la pastelería francesa con la americana para en un futuro crear mi propia pastelería.

En conclusión, el 2012 ha sido un gran año que ha supuesto la materialización de un sueño y todo lo que esto supone, es decir, mucho esfuerzo, trabajo y tesón pero también un año que ha sido muy gratificante e increíble donde he conocido a grandes compañeros de la profesión. Sin embargo, todavía queda mucho por aprender y mucho trabajo por hacer durante este año 2013.

Os deseo a todos los lectores de Retro Cake una Feliz Nocheviaje y que el Nuevo Año que estamos a punto de estrenar esté lleno de grandes y, sobre todo, dulces momentos.

"Si quieres triunfar, no te quedes mirando la escalera. Empieza a subir, escalón por escalón, hasta que llegues arriba"
¡Feliz 2013! 


Rita Hayworth, New Year’s - 1941

martes, 25 de diciembre de 2012

Bundt Navideño Especiado


Adoro la Navidad y todo lo que esta festividad conlleva como el decorar la casa, el reunirse con la familia, el dar y recibir regalos y, por supuesto, es una época en la que me encanta meterme en la cocina y hacer millones de postres, siendo imprescindibles las galletas de muñecos de pan de jengibre (Gingerbread Cookies) y el Bundt Navideño Especiado.

Desde hace varios años en mi casa nunca falta para desayunar en la mañana de Navidad este delicioso y especiado Bundt. Además, cuando lo hago impregna mi hogar con ricos y navideños aromas como la canela, el clavo, la nuez moscada y el jengibre, en definitiva, una delicia para el gusto, el olfato y, por supuesto, la vista.

Jurado probando las tartas en el primer Pillsbury Bake-off celebrado en Nueva York en 1950

¿Y qué es un Bundt? Pues es simplemente un bizcocho, un queque como decimos los canarios, que se hornea en un molde Bundt, es decir, un molde que tiene forma de anillo estriado. Esta forma de molde está inspirada en el pastel de frutas tradicional centro - europeo conocido como Gugelhupf pero a diferencia de éste, el Bundt no tiene un receta específica. Este estilo de molde se popularizo en Estados Unidos durante los años 50 y 60, después de que H. David Dalquist, fundador de la compañía de menaje de cocina Nordic Ware, inventara este molde en 1950 y, sobre todo, debido al hecho de que la receta de un bundt ganara, en 1966, el premio Pillsbury Bake-off, uno de los más importantes concursos de tartas de los Estados Unidos,  que le dio mucha popularidad entre las amas de casa de aquella época. 


Actualmente, los bundts forman parte de lo más tradicionales pasteles americanos y no pueden faltar en cualquier bakery junto a los brownies, las cookies, las pies y los layers cakes. Incluso, los propios moldes se han convertido en un elemento decorativo de las casas, ocupando un lugar de honor en muchas cocinas y, por supuesto, son muchas las personas que los coleccionan. Yo todavía no he empezado pero no creáis que no tengo ganas ya que son preciosos, sobre todo, aquellos primeros modelos de los años 50 - 60, pero mi bolsillo, actualmente, no me permite empezar con una colección nueva. Y ustedes ¿coleccionáis moldes de Bundts?

Espero que os guste la receta y, como siempre, os animéis a hacerla y me contéis que tal a través de vuestros comentarios o en nuestra página del Facebook.


Bundt Navideño Especiado

Ingredientes para un molde de 20 cm/8inch (6 - 8 personas)

-  Taza de mantequilla y 1 cucharada extra
- 1 cucharadita de pan rallado
- 1 taza de azúcar
- 1/4 taza de agua
- 3 huevos, separados
- 2 taza de harina
- 1 cucharada de levadura en polvo (Tipo Royal)
- Una pizca de sal
- 1 cucharadita de canela molida
- 1/2 cucharadita de nuez moscada molida
- 1/2 cucharadita de clavo molido
- 1/2 cucharadita de jengibre molido
- 1/4 de taza de cerezas confitadas troceadas
- 1/4 de taza de naranja u otra fruta confitada troceada
- 2 cucharadas de ralladura de limón o naranja, según el gusto
- 1/4 de taza de pasas
- 1/2 taza de nueces troceadas
- Azúcar glas para espolvorear
- Ramitas de acebo para decorar



Elaboración:

1. Precalentar el horno a 180ºC / 350ºF. Engrasar el molde de Bundt (molde arrugado en forma de anillo) de 20cm / 8inch con 1 cucharada de mantequilla derretida. Rebozar el molde con el pan rallado, agitándolo para quitar el exceso.
2. Verter en un olla pequeña la mantequilla, el azúcar y el agua. Llevar al fuego y calentar, remover hasta que se derrita. Hervir durante 3 minutos, hasta que se haga un almíbar, retirar del fuego y enfriar.
3. En el bol de la batidora batir las claras hasta que estén a punto de nieve.



4. En un bol grande verter todos los ingredientes secos, la harina, la harina, las diferentes especies, la ralladura, las frutas confitadas troceadas y las nueces. Remover bien con una cuchara de madera. Añadir las yemas y mezclar.
5. Echar el almíbar frío sobre el bol con el resto de ingredientes y mezclar todo con una cuchara de madera hasta formar una mezcla suave. Gradualmente, verter las claras montadas a punto de nieve y, usando una espátula de plástico, mezclar con movimientos envolventes.
6. Echar la masa sobre el molde engrasado y hornear durante aproximadamente 50 minutos o hasta que al insertar un palito este salga limpio. Retirar del horno y enfriar antes de desmoldear.
7. Espolvorear el bunt con bastante azúcar glas y decorar el centro del pastel con una ramita de acebo.


lunes, 24 de diciembre de 2012

Esta noche es Nochebuena...


y mañana Navidad :-) y, como no puede ser de otra manera, me he puesto el delantal y he hecho un postre muy especial para esta noche. Se trata de un postre al más puro estilo del Le Cordon Bleu ya que me apetecía mucho hacer algo más moderno y francés empleando para ello las técnicas que aprendí allí y las que he adquirido en Bubó.


Lo he llamado Snowball (Bola de nieve) ya que su aspecto nos recuerda a una bola de nieve, perfecto para estas fechas. Se trata de una semiesfera de mousse de coco con cremoso de frutos rojos y bizcocho gioconda de pistacho con una base crujiente de chocolate y coulis de frutos rojos. 


Os deseo a todos una Feliz Nochebuena rodeados de vuestros seres queridos y, por supuesto, una noche muy dulce :-)

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